Mira hacia delante.
Resiste.
Soporta.
Pero jamás toques el suelo.Tropieza, llora, sufre, siente que es el fin; porque sólo cuando pensamos en eso conseguimos más ánimo, más voluntad.
Así, poco a poco se consigue, poco a poco esa línea recta y seca que se encuentra debajo de tu nariz, va convirtiéndose en una curva. Una curva que transmite alegría y confianza. Una curva que transmite esperanza.
SONRÍE.
Justo en el momento en el que pienses que se acabó todo, recuerda cada momento feliz, cada risa, cada carcajada, cada chiste, cada broma, y cada vez que sonreíste; y piensa: -Si pude sonreír en esos momentos con tanta facilidad, ¿por qué no ahora?, lo voy a intentar, y lo voy a conseguir.- Y es así como consigues sonreír. Y al notar como te invade la alegría y la satisfacción de haberlo logrado, tu felicidad aumenta a la vez que mejora tu aspecto y crece tu rendimiento.
Es en ese mismo entonces cuando piensas: Sí, LO CONSEGUIRÉ.
SÍ, ¡SOY FUERTE!

No hay comentarios:
Publicar un comentario